Vicente Huidobro

»Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco.»

Irena Sendler

"No se plantan semillas de comida, se plantan semillas de bondades.  Traten de hacer un círculo de bondades, estas los rodearan y los harán crecer más y más "

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Mario Benedetti

Cada ser humano es una isla. En el mejor de los casos, pertenece a un archipiélago. Aun así, cada isla es distinta de las otras. Algunas son fértiles, pródigas, ubérrimas. Otras son áridas, magras, resecas.

Cada ser humano es una isla, donde solo convive con su conciencia y en ocasiones con un lago quieto que le informa sobre qué rasgos asume su rostro de naúfrago.

Cuando el ser humano se aburre de su soledad, entonces se comunica con otra u otras islas, a nado, o en balsa, en lanchas o en canoas. Y en la otra isla conoce a otros náufragos y también a otras náufragas, y a veces se enamora.

El amor une a las islas como una corriente. A veces dos islas copulan y nace un islote.

(del libro "Vivir Adrede")

 

Breve ...

Llegas cuando menos
te recuerdo, cuando
más lejano pareces
de mi vida.
Inesperado como
esas tormentas que se inventa
el viento
un día inmensamente azul.

Luego la lluvia
         arrastra sus despojos
y me borra tus huellas.

 

Julio Cortázar


"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era  una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo.   Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."

 

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En cada amanecer ...

Enviado por Annita el 28/10/2008 a las 22:02
Annita

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En cada amanecer los seres humanos abrimos los ojos para enfrentarnos a otro día más. La mañana se va llenando de un taconeo que marca la carrera veloz de gente que marcha hacia sus tareas diarias.

Las calles se llenan de estudiantes, trabajadores y gente desempleada que se afanan por llegar al lugar esperado. Tanta es la prisa que el tiempo no es suficiente para detenernos a mirar el interior del ser humano que nos rodea.

Nuestros ojos se conforman con fijarse en el exterior solamente. Recordamos el largo de una falda, la marca del pantalón, el color de la

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